Vistas de página en total

viernes, 10 de diciembre de 2010

Conclusión

a) Relación del cine con los movimientos sociales

La relación del cine y los movimientos sociales se genera en el marco de la interacción y la coexistencia, pues el cine resulta de los conflictos para representarlos, denunciarlos o participar de ellos, los movimientos sociales alimentan, motivan y sugieren la realización del cine vinculado con su causa para asegurarse un medio propagandístico y de expresión que represente un ideal o documente su lucha.

Las necesidades y los motivadores propios de un movimiento social abren brecha al surgimiento de vanguardias artísticas y a la transformación tecnológica de los medios comunicativos que los atienden. Así, el cine y sus formas resienten los efectos de cada conflicto en transformaciones tanto tecnológicas como de vanguardia.

En Estados Unidos, por ejemplo, los documentales políticos aparecen en los años treinta, pero se desarrollan con mayor auge en los setenta, luego de la invención de equipo liviano para filmar con sonido sincrónico. A fines de 1970 y principios de 1980 se dio origen a un movimiento entre los cineastas independientes en Estados Unidos, para tratar de llegar a una mayor audiencia haciendo comerciales que pudieran ser mostrados en los cines.

Para muchos artistas de la década de los sesenta, sus creaciones fueron el escaparate que los posicionó fuera del statu quo. El arte, para ellos, funge como disociador del creador con su entorno real, sin embargo, es a partir de la mercantilización como esos mismos productos son ancla y fuerza para que el artista no pueda emanciparse totalmente de las dinámicas sociales.

La producción cinematográfica adquiere un papel relevante en el estudio de los conflictos políticos y sociales en virtud de proponer una interpretación y una visión analítica de uno o varios procesos históricos. Esta visión específica de los sucesos sugerida icónicamente, permite ampliar la percepción de los espectadores con respecto a su realidad, pero también los vuelve más receptivos de la realidad de otros.

“Las revoluciones merecen películas”, se dice que exclamo en cierta ocasión Jean Renoir, cansado de filmar las complicadas intrigas de la sociedad burguesa.

Probablemente en el mismo estado de hartazgo llegaron a encontrarse los jóvenes, universitarios e intelectuales que, en aquel Mayo de 1968, se lanzaron a las calles, a las protestas y los debates políticos, culturales y académicos con una idea que, en el fondo, se convertiría en ideal: cambiar el mundo.

La filmografía existente en los acervos mundiales sobre aquella generación del 68 es abundante y, en la mayoría de los casos, de una calidad más que aceptable. Sin embargo, también en la mayoría de los casos casi siempre resultó que estos filmes son de naturaleza documental, incluyendo auténticas joyas que no siempre se encuentran al alcance del cinéfilo o del interesado.

Por ello, las películas que forman parte de nuestra filmografía abarcan una gran cantidad de géneros, desde la comedia, hasta la película de falso documental con estructura dramática o inclusive el cine erótico. Esperamos que su diversidad abone a la comprensión de aquella generación que, a nosotros desde las circunstancias actuales del presente, se nos antoja anticuada y a la vuelta de la esquina, pero para sus contemporáneos significo un suceso imposible de medir pero si, por suerte, digno de preservar.

Bibliografía:

· Cole, Robert. Un viaje por la historia de Francia. Editor de las series, 1991, Madrid.

· Carlos Fuentes. Los 68. Ed. Debate. México 2005.

· Ramirez, Ramón. El movimiento estudiantil de México. Colección Problemas de México, Ed. Era, México, 1998

· Cine independiente norteamericano. Universidad Autónoma de Puebla. México, 1993

· Feuer, L. Los movimientos estudiantiles. Las revoluciones nacionales y sociales en Europa y el tercer mundo.

jueves, 9 de diciembre de 2010

México

El contexto en el que surge el movimiento del 2 de octubre de 1968 en México, se da en el marco corporativista por el que pasaba el país. A la sombra del Partido Revolucionario Institucional vivían las grandes organizaciones obreras y campesinas como la CNC y la CTM. Todos los sindicatos se encontraban subordinados a estos gremios dependientes del gobierno. La democratización en los sectores estratégicos se supeditaba al autoritarismo de un partido gubernamental.

Las huelgas de 1943- 1944 y las de 1958-1959 fueron grandes movimientos que buscaban la libre expresión de las decisiones tomadas por los afiliados a los sindicatos. El despliegue de la fuerza militar terminó con este hervidero de disidencia. Así, las fuerzas juveniles se lanzarían de la mano con las luchas obreras, por una cruzada en la democratización del país. Lograr lo anterior era sinónimo de lo que buscaba el movimiento:

· La libre expresión del pensamiento individual y colectivo.

· La no restricción de garantías individuales.

· El derecho a la organización de huelga.

· El respeto de las garantías de los partidos políticos y las organizaciones sindicales.

Los llamados dirigentes obreros, como el CTM, condenaron la acción de los estudiantes desde que comenzó el movimiento el 26 de julio de 1968, día en que los estudiantes de las Vocacionales 2 y 5 del Instituto Politécnico Nacional, y de la secundaria Isaac Ochoterena de la Universidad Nacional Autónoma de México, participaron en una serie de actos violentos encabezados por las pandillas de “Los Arañas” y “Los Ciudadelas”.

Este hecho fue un detonante para que en todas las facultades de la UNAM y en los centros de estudios del IPN comenzaran a gestarse pequeñas manifestaciones que fueron en acenso. Se caracterizaron por ser un medio para impulsar la conciencia del país, por su sentido político y su decidido apoyo popular.

Fue posible crear órganos de dirección constituidos por la Asamblea Plenaria y el Consejo Nacional de Huelga (CNH) integrados por los representantes de “huelga” o “lucha” de las escuelas y facultades. Integrantes de la Escuela Nacional de Agricultura, las Escuelas Normales y algunas universidades de provincia, también formaron parte de estas organizaciones.

Antes de la Masacre del 2 de octubre, desde el mes de agosto, los estudiantes llevaron a cabo diferentes formas de protestas. El primer antecedente se dio con la marcha del 1° de agosto, en la que el rector de la UNAM, José Barros Sierra se manifestó en contra de la violación que días antes hizo el ejército a los recintos universitarios. El l 5 de agosto otro movimiento estudiantil se lleva a cabo en el Politécnico Nacional, el cual se alza con la bandera propositiva de la democracia a favor de un plan que incluya decisiones de carácter nacional.

El sentimiento de unidad se fortificó con las manifestaciones del 13 y 27 de agosto. La del 13 de agosto comenzó en el Casco de Santo Thomas con 300,000 manifestantes y recorrió la avenida Reforma hasta llegar al Zócalo. Por su parte, la del 27 de manera muy similar partió del Museo de Antropología, y culminó, también, en la plancha del Zócalo. Ahora se convocaría a poco más de medio millón de personas. Todos tenían presente que estaban frente a una lucha de carácter democrático, en la que los estudiantes permanecieron juntos aún con sus diversas ideologías.

El Consejo Nacional de Huelga el 3 de septiembre en respuesta al IV Informe presidencial de Gustavo Díaz Ordaz, ratifica en una declaración oficial “su disposición de entablar un diálogo con las autoridades gubernamentales”. Las tensiones eran cada vez peores y el ejército entró de nuevo a Ciudad Universitaria. El 29 de septiembre el CNH declaró que “La toma de CU ha sido un grave error político del Gobierno Mexicano, pues no han entendido el significado histórico del movimiento”.

Carlos Fuentes describe, así, la transición por la que pasó cada uno de los movimientos:

“Laura Díaz fotografió a su nieto Santiago la noche del 2 de octubre del 68. Ella llegó caminando desde la Plaza de las Tres Culturas. Fotografió desde las primeras manifestaciones, a la creciente presencia de los cuerpos de policía al basukazo contra la puerta de la Preparatoria a la toma de Ciudad Universitaria por el Ejército, a la destrucción arbitraria de laboratorios y bibliotecas por los sardos a la marcha universitaria de protesta encabezada por el rector José Barros Sierra seguido por toda la comunidad universitaria. A las concentraciones en el Zócalo gritándole al presidente Gustavo Díaz Ordaz “sal al balcón hocicón” a la marcha del silencio con 100 mil ciudadanos amordazados”.

Los acontecimientos del 2 de octubre son la cúspide de las manifestaciones lideradas por el CNH. Cerca de 10,000 personas en Tlatelolco, invitadas a un mitin fueron atacadas, sin previo aviso, por miles de soldados, policías encubiertos y uniformados que comenzaron a dispar contra la multitud indefensa. El saldo, en ese momento, fue de 100 personas muertas y miles heridas, a lo que se le sumó una campaña mediática que desprestigió al movimiento.

En un documento del 28 de octubre el CNH expresó la inconformidad de los juicios que hizo el gobierno hacia los militantes del movimiento, tachados de ser “delincuentes de orden común y federal”. Después de suspender las clases, el último comunicado es enviado el 12 de noviembre, el cual establece las condiciones necesarias para retomar las aulas. Es necesario que se termine con la represión, se desocupen los planteles de la fuerza pública y libertad a todos los presos políticos.

Sin distinción, en las todas las manifestaciones participaron grupos de trabajadores y la simpatía popular de que fueron rodeados los estudiantes adquirió cada vez más fuerza. La masacre del 2 de octubre significó una prueba para el fuerte gobierno mexicano que, después de la matanza, no le quedaba más que considerarlos “alborotadores, subversivos, comunistas, ideólogos de la destrucción y enemigos de la patria encarnada en la banda presidencial”.

México encarnó la noción recién concebida de los países tercer mundistas. Se encontraba en una situación conveniente a favor del desarrollo mercantil e industrial. Sin embargo, gracias al “presidencialismo” como forma de gobierno característico desde hace tantos años en el país se acentuaron las segregaciones sociales y se despertó el malestar social.

a) Biografías

Luis Echeverría Álvarez

Luis Echeverría Álvarez nació en la Ciudad de México el 17 de enero de 1922.
Estudió en la Universidad Nacional Autónoma de México; egresó como abogado. En 1946 ingresó al Partido Revolucionario Institucional donde trabajó como secretario del general Rodolfo Sánchez Taboada.

Fue oficial mayor de la Secretaría de Educación Pública. En 1958 fue subsecretario de Gobernación. En 1964 fue nombrado secretario de Gobernación. El 14 de noviembre de 1969 fue elegido candidato del Partido Revolucionario Institucional a la presidencia de la República. Triunfó en las elecciones de 1970 y gobernó desde el 1 de diciembre del mismo año hasta el 30 de noviembre de 1976.

Luis Echeverría, al dejar la presidencia, fue nombrado embajador de México ante la UNESCO en París hasta 1979, año en que fue enviado como representante diplomático a Australia y Nueva Zelanda. Posteriormente se hizo cargo en México del Centro de Estudios Económicos y Sociales del Tercer Mundo y asumió la presidencia de la Asociación Latinoamericana de los Derechos Humanos (ALDHU).

Su período presidencial cargó con las consecuencias de la represión oficial del movimiento estudiantil de 1968. Optó por una política de apertura comercial y diplomática para restaurar la normalidad de la vida democrática.

Pretendió diversificar el comercio y las fuentes de tecnología y financiamiento; sin embargo, durante todo su mandato, la tasa de inflación creció hasta alcanzar el 27 por ciento anual.

Durante 1968 y 1971 el presupuesto de la UNAM creció en 1,688%, el sector burócrata aumentó de 600,000 en 1972 a 2.2 millones en 1976, empleando en gran cantidad a egresados universitarios.

En el gabinete había un 78% de egresados de la UNAM inclusive un líder del 68 llamado Francisco Javier Alejo. Fue designado director del Fondo de Cultura Económica.”El halconazo” o la matanza del Corpus Christi, en 10 de junio de 1971, ocurrió bajo su mandato.

Durante su sexenio se dio la primera crisis económica desde el inicio del "Milagro Mexicano", se compraron empresas al borde de la quiebra para sostener los empleos, se abandonó el tipo de cambio fijo que existía desde 1954, de $ 12.50 por dólar. Al final de su sexenio llegó a los 20 por dólar. La deuda externa aumentó de los 6,000 millones de dólares que había heredado Díaz Ordaz a más de 20,000 millones.

Dio asilo a Hortensia Bussi, esposa del presidente chileno Salvador Allende, cuando éste murió en 1973 después de ser derrocado en un golpe de estado. También dio asilo a gran número de exiliados provenientes de las dictaduras de América del Sur. Realizó la llamada Guerra Sucia, durante la cual una gran cantidad de personas fueron torturadas y desaparecidas. Durante su gobierno murieron los guerrilleros Genaro Vázquez y Lucio Cabañas.

Entregó la presidencia a José López Portillo, quien se había desempeñado como secretario de Hacienda en la segunda mitad de su sexenio. Buscó el puesto de secretario de la Organización de las Naciones Unidas pero la cedió a Javier Pérez de Cuéllar.

En 2002 fue el primer funcionario político citado a declarar ante la justicia mexicana por la matanza de estudiantes en la Plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco en 1968 y la matanza de 1971. En febrero de 2006 estuvo hospitalizado por un problema de irrigación sanguínea en el cerebro. El 4 de abril de 2006 se le embargan un total de 14 terrenos en Cozumel por deudas fiscales acumuladas en 30 años.

Estas deudas acumulaban casi 2 millones de pesos. El 30 de junio de 2006 un juez federal ordenó su arresto por la matanza de 1968. Es absuelto el 8 de julio de 2006 debido a prescripción del delito en noviembre de 2005. Se termina su arraigo domiciliario.

El 29 de noviembre de 2006 el Magistrado Ricardo Paredes Calderón del Segundo Tribunal Unitario de Primer Circuito de Procesos Penales Federales le decretó auto de formal prisión por el delito de genocidio por las matanzas de estudiantes en 1968 y 1971, pero el 20 de marzo siguiente un tribunal federal le concedió la suspensión definitiva del auto. El 26 de marzo de 2009 un tribunal federal decretó la libertad absoluta del ex-presidente así como su exoneración del cargo de genocidio por los hechos de Tlatelolco.[]

Se sospecha una posible colaboración de Echeverría con la Agencia Central de Inteligencia, al igual que su predecesor Gustavo Díaz Ordaz. Documentos desclasificados de la agencia varias décadas después le asignan a Echeverría el código Litempo-14. []El código Litempo era compuesto por el prefijo LI, que identificaba operaciones en México y Tempo, que identificaba al programa de relación entre la CIA y "altos funcionarios selectos" de México.[]

Gustavo Díaz Ordaz Bolaños

A los 26 años obtuvo el título de derecho por el Colegio del Estado de Puebla. Desempeñó varios cargos públicos en su división administrativa natal, antes de formar parte en el Congreso Federal, primero como diputado (1943-1946) y después como senador (1946-1952). Secretario (ministro) de Gobernación desde diciembre de 1958 hasta noviembre de 1963, durante el mandato del presidente Adolfo López Mateos.

Llegó a ser considerado uno de los líderes de la facción conservadora del Partido Revolucionario Institucional (PRI). Alcanzó la presidencia de la República el 1 de diciembre de 1964 al ganar en las elecciones que se habían celebrado cinco meses atrás.

El gobierno de Díaz Ordaz siguió el modelo del "desarrollo estabilizador". En 1967, se firmó en la capital de la República, bajo su auspicio, el denominado Tratado de Tlatelolco, del que habría de surgir el Organismo para la Proscripción de Armas Nucleares de América Latina (OPANAL).

En abril de 1977 se le nombró embajador en España, al reanudarse las relaciones diplomáticas entre ambos países, tras 38 años de interrupción de las mismas, a raíz del falangismo. Pocos meses después, renunció a su cargo, debido a las críticas que recibió tanto en México como en España por los acontecimientos en Tlatelolco.

Díaz Ordaz fue presunto colaborador de la Agencia Central de Inteligencia. Documentos desclasificados de la agencia varias décadas después le asignan el código Litempo-2[] Litempo 1 era Emilio Bolaños.

El código Litempo era compuesto por el prefijo LI, que identificaba operaciones en México y Tempo, que identificaba al programa de relación entre la CIA y "altos funcionarios selectos" de México.[]

Cervantes Cabeza de Vaca

Tomás Cervantes Cabeza de Vaca es ingeniero agrónomo; laboró en la Compañía Nacional de Subsistencias Populares, la Subsecretaría Forestal, la Universidad de Zacatecas, la Comisión Nacional Forestal; también en la Aric-Forestal en Chihuahua y para el Programa Nacional de Reforestación. Fue miembro fundador del Partido Mexicano de los Trabajadores

Proveniente de la Escuela Nacional de Agricultura de Chapingo y representante por esa institución ante el Consejo Nacional de Huelga.

Fue detenido el 28 de septiembre de 68, acusado de incitación a la rebelión, asociación delictuosa, rebelión, ataques a las vías generales de comunicación, daño en propiedad ajena, robo y despojo. Estuvo preso en Lecumberri de 1968 a 1971. Al salir, se exilió en Chile.

Luis González de Alba

Fue integrante del Consejo Nacional de Huelga, que encabezó el Movimiento estudiantil en México de 1968. El 2 de octubre de ese año fue aprehendido en Tlatelolco. Estuvo recluido en la cárcel de Lecumberri, ubicada en la ciudad de México, donde escribió su primera novela, Los días y los años, un relato del movimiento del que tomó parte. Es escritor mexicano, periodista y divulgador de la ciencia. Ha publicado novela, cuento, ensayo, poesía y artículos en diarios y revistas.

Fue fundador del diario La Jornada, de los partidos Socialista Unificado de México (PSUM), Mexicano Socialista (PMS) y de la Revolución Democrática (PRD). No milita en ninguno. Publicó durante más de una década la columna La ciencia en la calle en el diario mexicano La Jornada. Publica semanalmente sus colaboraciones Milenio Diario, dedicada al análisis político y la divulgación de la ciencia. En esta última área obtuvo en 1997 el Primer Premio Nacional de Periodismo.

Algunos títulos de sus obras fueron: Y sigo siendo sola, Agapi mu (Amor mío), Cielo de invierno, los cuentos de El vino de los bravos; ensayos sobre ciencia: La ciencia, la calle y otras mentiras, historia: Las mentiras de mis maestros, historia de la física cuántica:

El burro de Sancho y el gato de Schrödinger, sexualidad: La orientación sexual, Niño o niña. Las diferencias sexuales. Tiene el poemario El sueño y la vigilia (2006).Hasta 2010, sus más recientes publicaciones son: Otros días, otros años, El sol de la tarde, Olga.

Javier Barros Sierra

El Ingeniero Javier Barros Sierra nació en el año de 1915, en México, D.F. Curso sus estudios primarios en la Escuela Alberto Correa, el Bachillerato en la Secundaria N° 3 y en la Escuela Nacional Preparatoria, y sus estudios profesionales en lo que hoy son la Facultad de Ingeniería y la Facultad de Ciencias.

Fue un ingeniero, político y escritor mexicano, que fuera el 34° Rector de la Universidad Nacional Autónoma de México durante el conflicto estudiantil de 1968, además de destacarse en la vida pública como el primer Secretario de Obras Públicas, durante el sexenio de Adolfo López Mateos. Posteriormente sería el primer director del Instituto Mexicano del Petróleo.

Como miembro de la comunidad estudiantil de la UNAM subió de líder estudiantil hasta Director de la Facultad de Ingeniería de la misma, y luego hasta Rector de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Cuando comenzó el sexenio de Gustavo Díaz Ordaz, se inició el proyecto de ampliación de Ciudad Universitaria.

El 27 de octubre de 2010, el Senado de México en reconocimiento a su trabajo por la defensa de la autonomía y la soberanía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), le otorgó de forma póstuma la Medalla Belisario Domínguez. La presea fue entregada a su hija Cristina Barros Valero.[]

Dentro de sus actividades estudiantiles destacó su actuación como académico alumno en la Escuela Nacional Preparatoria (1933); primer presidente de la Sociedad de Alumnos de la hoy Facultad de Ciencias (1936) y consejero universitario alumno (1938).

Sus actividades profesionales dentro de la Universidad Nacional comprendieron el fungir como consejero universitario profesor en diversas ocasiones; investigador del Instituto de Matemáticas (1943-1948), y catedrático de la Universidad, de la Escuela Nacional Preparatoria y de la Antigua Escuela de Iniciación Universitaria (actualmente Preparatoria N° 2) (1938-1958). Director de la Facultad de Ingeniería (1955-1958); presidente de la Primera Conferencia Nacional de Facultades y Escuelas de Ingeniería (Monterrey, N.L. 1958); coordinador y director de seminario en la División de Estudios Superiores de la Facultad de Ingeniería (1965).

Fue Secretario de Obras Públicas de 1958 a 1964, Director del Instituto Mexicano del Petróleo en 1966 y rector de Universidad Nacional Autónoma de México de 1966 a 1970.

Fue coautor del Libro Introducción al Cálculo Diferencial e Integral editado por la Universidad Nacional, y publicó artículos científicos y técnicos en diversas revistas.

Fue miembro de la Sociedad Matemática Mexicana, de la que fue secretario general de 1943 a 1945, del Colegio de Ingenieros Civiles de México, de la Asociación de Ingenieros y Arquitectos, de la Sociedad de Exalumnos de la Facultad de Ingeniería, que presidió en 1965 y presidente del Patronato de la Asociación para evitar la Ceguera en México. Falleció el 15 de Agosto de 1971.

Fernando Gutiérrez Barrios

Inició su carrera en la política dentro del Ejército Mexicano, donde llegó al grado de Capitán, pronto pasó a trabajar en la Dirección Federal de Seguridad, el organismo del gobierno mexicano dedicado a la seguridad nacional y los servicios de inteligencia, de la que llegó a ser titular de 1964 a 1970 durante el gobierno de Gustavo Díaz Ordaz.

Posteriormente fue Subsecretario de Gobernación y en 1982 el presidente Miguel de la Madrid lo nombró Director General de Caminos y Puentes Federales, el primer cargo fuera de los servicios de inteligencia desde su ingreso a la política.

Fue designado Secretario de Gobernación por el presidente Carlos Salinas de Gortari. Fue titular de la Secretaría hasta el 4 de enero de 1993 cuando fue desplazado en favor de los nuevos políticos del régimen salinista.

Los siguientes 6 años permaneció alejado oficialmente de la política. Le sucedió el ex gobernador de Chiapas Patrocinio González Garrido.

En 1999 volvió a la política activa al ser nombrado por el PRI como su coordinador del proceso de selección del candidato a la presidencia para las elecciones de 2000, como candidato de Francisco Labastida Ochoa, quien fue postulado como candidato a senador por el Estado de Veracruz, resultando electo aunque su partido fue derrotado por primera vez en esas elecciones del 2 de julio de 2000 rumbo a la Presidencia de la Republica.

Inició su cargo como Senador el 1 de septiembre de 2000 pero murió poco menos de dos meses después, luego de una intervención quirúrgica.

b)Películas

Rojo amanecer, Jorge Fons (1989)

Narra los sucesos de la matanza de Tlatelolco ocurrida el 2 de octubre de 1968. Edificio Chihuahua, Tlatelolco, Ciudad de México. Son los días de mayor efervescencia del movimiento estudiantil del 68. La mañana del 2 de octubre una familia de clase media se prepara para un día normal. Al transcurrir las horas, la familia se verá atrapada en medio de la represión política más sangrienta del México moderno.

Cuando decidimos abordar este tema hace unos meses, fue imposible evitar que acudiera a nuestra mente, en primer lugar y antes que todas, la película de Fons: Rojo Amanecer. El tiempo se ha encargado de consagrar a este filme como la película más representativa filmada en nuestro país sobre la masacre de Tlatelolco, suceso en el que desembocaron las protestas estudiantiles pacíficas de 1968. Incluso si se considera el hecho de que México, a nivel internacional, no jugó un papel tan relevante como EU, Francia, Checoslovaquia o incluso China en aquellos movimientos, debe admitirse -y eso en gran parte es virtud de esta película- que la aportación cinematográfica nacional sobre el 68, tanto en documentales como en recreaciones histriónicas, no carece de valor.

Rojo Amanecer nos sitúa la noche misma de los acontecimientos que tuvieron lugar en la Plaza de las Tres culturas de Tlatelolco, ofreciéndonos la reconstrucción del hecho histórico a través de la recreación de la historia de una familia ficticia del multifamiliar Chihuahua, ubicado justo en el centro de los eventos. El talento de Fons para sacar adelante un drama cinematográfico de un hecho tan delicado quedo patente con resultados más que loables si se toma en cuenta el exiguo presupuesto y la censura que sufrió posteriormente el filme.

En Rojo Amanecer no se nos muestran los hechos de la masacre directamente -salvo en la propia masacre de la familia al final de la película-, pero si se nos ofrece en cambio un microcosmos de las motivaciones del movimiento estudiantil -personificado por los dos hijos adolescentes de la familia-, del choque generacional que supusieron sus ideas y reclamos para la generación paterna -personificada por el padre, interpretado magistralmente por Hector Bonilla, y por el abuelo-, y de las dudas e incertidumbres que esto acarreo para el resto de los integrantes del hogar.

En cierta medida, ver Rojo Amanecer debe ser una condición ineludible para comprender desde dentro los ánimos, los temores y los argumentos que seguramente entraron en debate en cada familia capitalina involucrada, con el plus de una representación dramática de un suceso que, incluso a pesar de los años, aun no se olvida.

Ficha técnica

Título original: Rojo Amanecer

Año: 1989

Duración: 96 min

País: México

Director: Jorge Fons

El Apando, Felipe Cazals (1975)


En la cárcel de Lecumberri, tres presos drogadictos arman un plan para que la madre de uno de ellos introduzca droga al penal. El plan funciona y cuando ellos celebran son descubiertos y encerrados en "el apando", la celda de castigo. Las protestas por la situación de los "apandados" provocan una sangrienta trifulca.

A menudo el año de 1968 es marcado, sino como el origen, si al menos como hito desencadenante por excelencia de lo que paso a llamarse “Guerra Sucia” en la historiografía mexicana más reciente, una persecución que, como se comprobó después en contradicho del idealismo social, no sólo se ejerció en contra de los comunistas mexicanos y de los rezagos y resistencias del movimiento del 68, sino también contra todo tipo de movimientos quasi beligerantes que por aquel entonces comenzaban a desafiar o entorpecer el ejercicio del poder estatal en manos del presidente y del PRI.

En México, estos sucesos han sido ampliamente relatados, e incluso existe toda una literatura que transcurre entre 1968 y el final de la década de los 70 sobre el lugar donde se desarrolla la acción: la prisión de Lecumberri.

Para efectos de la filmografía presentada, El Apando -basado en el libro homónimo de José Revueltas, probablemente el más importante y prolífico escritor nacional que produjo el 68 en el país- cumple la tarea de presentarnos el estado social y político, aunque sea en un lugar marginal, del país con posterioridad al movimiento del 68 -de la misma forma, el filme de Cazals nos remitía a una situación previa y el de Fons, a la fecha misma de los hechos.

Aunque en estricto sentido los reos de El apando no tienen ninguna relación con el movimiento del 68 ni cumplen ninguno de los perfiles típicos de los reos políticos de aquellos años -los tres son drogadictos activos-, El Apando si tiene una relación directa con la influencia cultural que el 68 ejerció en el propio cine mexicano, y en se sentido esta película también representa el elemento de metacine de nuestra filmografía. El Apando muestra ya algunas de las transformaciones estéticas que seguirían las artes escénicas, el lenguaje y los tonos cinematográficos, los cuales, se vieron positivamente empujados hacia la transformación después del 68.

Ficha técnica

Título original: El Apando

Año: 1975

Duración: 83 min

País: México

Director: Felipe Cazals

Canoa, Felipe Cazals (1976)


Basada en hechos reales sucedidos en México en septiembre de 1968, cinco jóvenes empleados de la Universidad Autónoma de Puebla intentan escalar el volcán La Malinche pero, debido al mal tiempo, no tienen éxito y tienen que refugiarse en un pueblo cercano llamado San Miguel Canoa. Debido a la paranoia religiosa vivida en el pueblo en gran medida incitada por el párroco local, el pueblo los confunde con radicales comunistas, desembocando en un hecho sangriento que terminara con su asesinato.

Canoa, en estricto sentido, no constituye una película que tenga una relación casuística directa con el movimiento de 1968, en el sentido político del término. Sin embargo, a la hora de seleccionar la filmografía, el equipo no ha podido prescindir de un título que, a todas luces, resulta imprescindible para comprender la situación política y social - y también su tragedia- de los estudiantes universitarios, protagonistas de aquel 68.

La historia de Canoa podría ubicarse en el género del relato histórico, pero por sus connotaciones algunos han querido ver en ella una especie de falso documental de terror. La reconstrucción del múltiple asesinato del grupo de jóvenes, registrado como un suceso real, tiene una especial significación más allá del sólo hecho criminal, sobre todo para comprender el clima indiferente o la visión deformada que se tenía de los estudiantes universitarios en aquel momento histórico preciso.

A pesar de que, en apariencia, el móvil religioso constituye en Canoa el impulsor del crimen del que es tema la película, lo que no debe perderse de vista es que tras estas arengas religiosas se hallaba, en aquel momento, el discurso político presidencial de Díaz Ordaz, que no dejó de señalar nunca a los estudiantes como peligrosos comunistas en potencia, instrumentos del régimen soviético para desestabilizar el prestigio del país -anfitrión, ese mismo año, de las Olimpiadas.

También sirve para comprender la eficacia de la propaganda gubernamental, y para situar en contexto un hecho del que siempre se quejaron los miembros del movimiento estudiantil: la absoluta falta de protesta nacional ante lo que era un crimen y una injusticia explícitos.

En descargo de esto, también podemos decir que la película muestra cuan alejados se encontraban los estudiantes y sus demandas, en términos políticos e ideológicos, incluso socialmente hablando, del grueso de la población nacional, todavía muy conservadora en términos políticos y sumamente hostil frente a cualquier movimiento que supusiese una penetración extranjera o alteración de la idiosincrasia. Esto, nos parece, explica no sólo el silencio posterior a los sucesos del 68, un silencio que no fue tanto de indiferencia o temor, sino de sincera incapacidad de comprensión mutua entre dos generaciones que, en México, como en el resto del mundo, terminaron marcando aquel 68 como la época de un nuevo cisma occidental, menos espectacular que los anteriores, pero acaso más profundo y duradero.

Ficha técnica

Título original: Canoa

Año: 1976

Duración: 115 min

País: México

Director: Felipe Cazals

Francia

En mayo de 1968, la Universidad de la Sorbona se encontraba decorada con pósters de Marx, Lenin, y Mao, junto a ellos las Banderas Rojinegras ondeaban, al mismo tiempo que las figuras de Trotsky, Castro y el Che Guevara eran pintadas y se unían a los eslóganes "Todo es Posible" y "Prohibido Prohibir".

El movimiento estudiantil en Francia de 1968 cimbró las bases de un sistema político y económico que terminó con la promesa de una “modernidad” que pretendía lograr la igualdad y progreso social. El contexto de Francia en ese año se caracterizó por una gran brecha entre los propietarios y los desposeídos.

Las empresas industriales marginales eran acaparadas por las grandes cadenas de supermercados y las políticas oficiales de impuestos, de viviendas sociales y de créditos, beneficiaban a unos cuantos.

A la par de estas contradicciones el número de estudiantes en las escuelas de educación aumentaban de manera exponencial en Francia. Las aulas alojaban a un total de 605,000 estudiantes cuando el límite era 60, 000. La administración de Charles de Gaulle, era incapaz de responder a la demanda estudiantil y su inconformidad con el desempleo, los bajos salarios y la insensibilidad de una poderosa élite empresarial.

El primer antecedente del llamado “Mayo Francés” comenzó con el Movimiento del 22 de marzo, en el que ocho estudiantes irrumpieron en la oficina del decano de la Universidad de la Soborna, como forma de protesta por el reciente arresto de seis miembros del Comité Nacional de Vietnam. Un acontecimiento que se unió a otro más cercano, cuando el 22 de abril 1.500 estudiantes proclamaron en una conferencia su “rechazo total a la Universidad Tecnocrática y Capitalista".

El viernes 3 de mayo estudiantes se reunieron delante de la plaza de la Sorbona para discutir lo que harían el lunes. La gente que se enteró de lo que estaba sucediendo, comenzó a llegar. A las 4 de la tarde la policía antidisturbios de París, CRS (Campagnies Republicaines de Securité), ya resguardaba las instalaciones.

La violencia usada por el cuerpo de seguridad era inminente, fue necesario que dos organizaciones dieran respaldo al movimiento: La Unión Nacional de Estudiantes (UNEF) y El Sindicato de Profesores (SNESup), los cuales exigían:

· La instauración del poder estudiantil en las escuelas y facultades

· Autonomía de las universidades

· La impugnación de una ideología dominante

· Conexión con las luchas obreras y campesinas

Estudiantes radicales como el alemán de sociología Chon- Bendit “Dani el Rojo” fueron parte de estas organizaciones que comenzaron desde 1967 con una huelga realizada por un grupo de 10.000 a 12.000 estudiantes en el mes Noviembre.

El lunes 6 de mayo los estudiantes que comenzaron el movimiento, se dirigieron a comparecer ante el Comité de Disciplina de la Universidad. El esperado día fue planeado para que después de la reunión se diera inicio a una marcha por las calles de Paris. El escritor mexicano Carlos Fuentes, describiría este acontecimiento como una proyección de “la explosión libertaria, el júbilo, la imaginación, el humor y el exceso” propios de estas manifestaciones.

Los estudiantes levantaron las piedras del pavimento y volcaron coches como barricadas cercanas en la rue Gay-Lussac, el Boul´Mich y Saint. Germain-des-prés. En el “Lunes Sangriento” la policía hizo del Boulevard St Germain un campo de batalla, cuyas cifras oficiales resumían: 422 arrestos y 345 policías heridos.

El día martes siguió la manifestación y se colgaron Banderas Rojinegras en el Arco del Triunfo. La “Internacional” se oyó en las calles. La semana continuó con manifestaciones multitudinarias y charlas políticas, sin embargo, la opinión pública cambiaba y el odio del pueblo se hizo evidente hacia los policías que el sábado trataban de limpiar las barricadas.

Finalmente, los sindicatos convocaron la huelga general en solidaridad con los estudiantes.

Desde marzo a mayo de 1968 hubo un total de 80 casos de disputas industriales en la planta de Billancourt de automóviles Renault. En total 10 millones de personas se manifestaron en Francia.

La lucha inicial tuvo por bandera la modificación de las arcaicas relaciones entre profesores y alumnos, los planes de enseñanza y la estructura y administración de las universidades insensibles a las grandes transformaciones sociales que se habían producido en las últimas décadas. La brutal represión policiaca, la incorporación al movimiento de nuevos grupos de jóvenes escolares y la solidaridad con las reivindicaciones estudiantiles de una amplia fracción de profesores, cambió los fines del movimiento estudiantil.

a) Biografías

Charles de Gaulle

Charles-André-Joseph-Marie de Gaulle nació el 22 de noviembre de 1890 en Lille. Militar y político francés, líder de la “Francia libre” durante la Segunda Guerra Mundial y creador de la Quinta República. Proveniente de una familia católica de clase media, siguió la carrera militar en 1909-1912.

Durante su participación en la Primera Guerra Mundial, se encontró en el 33º Regimiento de Infantería en el frente de Champagne para dirigir la 7ª compañía, durante 1914. Como capitán de este regimiento, hasta 1916, fue apresado y trasladado a Ingolstad, un campo de concentración alemán que se encontraba en Baviera.

En 1930 fue comisionado en la Secretaría General de Defensa Nacional. Durante ese periodo, escribió el libro L´armée de metier, un libro de estrategia militar que básicamente criticaba el modelo de defensa nacional francés. Otra de sus obras cumbre sería L´Apeel, en el que relata el sentimiento francés después de la ocupación alemana y la necesidad de Francia a ser una república independiente.

El primero de junio de 1958 de Gaulle fue presidente electo con el 78 % de votos, venciendo a sus opositores, el comunista Georges Marrane y al independiente André Chatalete. Crea la V República en Francia, la cual fue aprobada en un referéndum ese mismo año. Como presidente impulsó un nuevo movimiento llamado la Unión por la República.

Durante su gobierno, Argelia se independiza en 1962. El 22 de enero de 1963 de Gaulle y Konrad Adenauer, firman el Tratado de Eliseo.

En las elecciones presidenciales de 1965, de Gaulle gana con 54% de votos frente a el 46% de su opositor Miterrand, después de una reñida primera vuelta, en la que sólo obtuvo el 44% de los votos, 34 puntos menos que seis años antes.

Las huelgas generalizadas que comenzaron a sentirse por todo el territorio francés a cargo de distintas organizaciones obreras y estudiantiles, traen consigo en 1968 un movimiento que hoy se conoce como Mayo Francés.

Para el 29 de mayo, (el movimiento que comenzó los primeros días del mes), de Gaulle desaparece sin asistir al Consejo de Ministros convocado para esa mañana. Bajo presión de los huelguistas, los gaullistas convocan para el 30 de mayouna manifestación "En defensa de la República" en los Campos Elíseos, con más de 300.000 personas mostrando su apoyo al Presidente.

De Gaulle, acude a Baden-Baden, en la República Federal Alemana, para entrevistarse con el general Charles Massu, comandante en jefe de las fuerzas francesas estacionadas en Alemania. El 30 de mayo, de Gaulle regresa a París y anuncia que disolverá la Asamblea y convoca elecciones en un plazo de 40 días.

En la capital, Paris, las agitadas huelgas seguían siendo muy violentas. El 10 de junio un estudiante de secundaria muere en los enfrentamientos y el 12 de junio, de Gaulle decreta la disolución e ilegalización de los grupos de extrema izquierda y prohíbe las manifestaciones callejeras durante dieciocho meses.

Pero su conservadurismo en materia económica y social provocó un estallido de descontento obrero y juvenil en 1968 que amenazó los fundamentos de su régimen; intentó recomponerlo sometiendo a referéndum un proyecto de reforma constitucional, pero al ser derrotado en la consulta dimitió como presidente, dejando el cargo a su fiel colaborador Pompidou.

Murió en Colombey-les-Deux-Églises en 1970

Daniel Cohn-Bendit

Nació en Francia en 1945, de padres judeo alemanes, refugiados del régimen nazi, en 1933. Fue miembro durante un breve periodo de tiempo de la Féderation Anarchiste, y del movimiento Negro y Rojo.

Posteriormente, en 1965, regresó a Francia y estudio sociología en la Universidad de Nanterre cuando explotó el movimiento del 22 de marzo en 1968. Es inscrito entonces en la lista negra de los estudiantes de la Universidad.

Formó parte del grupo de estudiantes que ocuparon la Sorbona el 3 de mayo. El 21 de mayo, durante un viaje a Berlín, se le prohibió la entrada en Francia. La prohibición se mantendría hasta 1978. Volvió el 28 de mayo para una reunión en la Sorbona dónde fue bien recibido, con el eslogan “Todos somos judíos alemanes”.

Finalmente, regresó a Frankfurt del Meno y abandonó su actividad pública. Fundó el partido Lucha Revolucionaria y comienza su carrera política. A finales de los 70 se incorporó al movimiento verde alemán (Die Grünen) En 1986, publicó su libro: Nous l'avons tant aimé, la Révolution La revolución, y nosotros que la quisimos tanto). Más tarde y ya integrado en Die Grüne (1989), Cohn-Bendit fue elegido como teniente de alcalde en Frankfurt del Meno (junto al alcalde del SPD). Actualmente, es diputado del Parlamento Europeo, desde 1994, al frente del Partido Verde Europea, y fue reelegido en 2009.

Alain Geismar

Nació en París en el ceno de una familia judía. Geismar se convirtió en líder nacional de la UDE (Movimiento Socialista Unificado) en el Colegio de Minas. En 1956 se vuelve secretario adjunto en la Unión Nacional de Educación Superior (SNESup), Para 1967 fue elegido secretario general.

Después de 1968, dirigió, junto con Benny Lévy la izquierda proletaria (GP). El 22 de octubre es encarcelado en Fresnes por 18 meses.

El 18 de junio de 1976 firmó el manifiesto de 18 de convocatoria cojunta para la "despenalización total" de la marihuana.

En 1984, el Presidente de la Agencia de la computadora (IDA), Charlie Garrigues, lo nombró director general adjunto. Alain Geismar se ocupa fundamentalmente de las acciones de IDA en el campo de la educación. En 1986, ingresó en el PS. En 1990 fue nombrado Inspector General de Educación.

Director Adjunto de la firma de André Laignel en el gobierno Rocard. En 1992, se unió a la Oficina del Secretario de Estado de Educación Técnica, Jean Glavany.

Desde 2001 hasta su jubilación en julio de 2004 fue asesor del alcalde de París, Bertrand Delanoe, a cargo de la educación, la academia y la investigación.

b) Películas

Los Soñadores, Bernardo Bertolucci (2003)

Isabelle (Eva Green) y su hermano Theo (Louis Garrel) se quedan solos en París mientras sus padres se van de vacaciones. Así las cosas, deciden invitar a un joven estudiante norteamericano, Matthew (Michael Pitt). Entregados a su libre albedrío, experimentan mutuamente con sus emociones y sexualidad y desarrollan una serie de juegos psicológicos cada vez más absorbentes. Enmarcada en el turbulento escenario político francés de la primavera del 68, cuando la voz de la juventud tronaba en toda Europa, "Soñadores" es una historia de autoexploración; los tres jóvenes estudiantes se prueban mutuamente para saber hasta dónde son capaces de llegar.

Aunque en esencia The Dreamers se trata de una producción fundamentalmente inglesa, su importancia para entender el movimiento social y cultural que provocó en la sociedad francesa el movimiento del Mayo del 68 no puede ocultarse, máxime cuando el director, Betolucci, retoma una tradición estética y cinematográfica muy francesa a raíz del 68, la de la alteración de los vínculos afectivos y las normas de pareja a raíz de aquel año -Francois Truffaut, por ejemplo, ya había planteado el ejemplo paradigmático de esto en Jules&Jim, mientras que Godard había intentado ahondar filosóficamente el asunto en Masculin et Femenin.

Ubicada en aquel verano que trastorno el mundo, Soñadores de Bertolucci es importante para la filmografía para entender, en su justa medida y desde un ejemplo concreta, el conjunto de aquella auténtica revolución sexual que corrió paralela al movimiento de los intelectuales y de las calles.

Sin la existencia de este breve periodo de tiempo de auténtica explosión social -que tuvo diferentes fases de gestación en todos los países, y quizá una incubación aún más larga en EU que en Francia, donde existía en cambio la tradición y de donde son originarios los protagonistas- de algunos sectores, sobre todo aquellos fungían los universitarios jóvenes como mayoría, el alud de transformaciones culturales, el arte moderno y el sentido transgresor del presente no podrían entenderse a cabalidad. Soñadores constituye nuestro documento foucaultiano de la historia de las relaciones humanas del 68 a nuestros días, pero sobre todo, de su historia sexual.

Ficha técnica

Título original: The Dreamers

Año: 2003

Duración: 120 min

País: Gran Bretaña

Director: Bernardo Bertolucci

Tout va bien, Jean-Luc Godard (1972)

Un matrimonio en crisis en una sociedad en crisis, la Francia post-mayo del 68, se ve atrapado en una fábrica junto al jefe de la misma con motivo de una huelga de trabajadores. Godard disecciona la estructura de la sociedad, del cine, el amor y la revolución. ¿Puede el amor sobrevivir a la revolución? Una batería de pensamientos inunda la película de crítica hacia la sociedad y el cine modernos y satiriza sobre la visión contemporánea de la historia.

Tout va Bien forma parte de aquel complejo y extenso grupo de películas de autoexploración que algunos directores franceses dirigieron hacia el interior de su sociedad para diseccionarla y analizar en ella los efectos - o los restos- del movimiento del 68. El fenómeno y sus consecuencias sociales, culturales e intelectuales siguió causando tanto atractivo en Francia, que incluso años después seguían comentándose tal o cual nuevo carácter social como un hijo de Mayo -el mayo francés, por supuesto.

La historia, aunque no es de suma importancia en las películas de Godard, aborda la situación de la Francia de 1972, decepcionada en parte -como casi siempre es el modelo usual de las revoluciones francesas después de un periodo de efervescencia- de los resultados prácticos alcanzados por su nueva y toda reciente revuelta juvenil del mundo. Para ello, lo hace desde la perspectiva de un matrimonio que se plantea la pregunta esencial: ¿puede sobrevivir su relación y sus bases -morales, sociales, incluso espirituales e intelectuales- cuando todos los referentes que la garantizaban han cambiado?

El titulo mismo de la película nos hace una descripción satírica del estado del pueblo francés, principalmente del parisino, en aquel momento: Todo va bien, dice, cuando d debería decir “Todo va Mal”. En el 72, muchos de los esfuerzos del movimiento del 68 terminaron, sino por fracasar, si al menos por asimilarse a los esquemas institucionales del gobierno, de suerte que el movimiento se convirtió de hecho en lo contrario, en un impasse y estancamiento. Tout va bien constituye nuestra apuesta cultural, esta vez desde una perspectiva más amplia, de aquel Mayo Francés que tomó por asalto a occidente.

Ficha técnica

Título original: Tout va bien

Año: 1972

Duración: 95 min

País: Francia

Director: Jean-Luc Godard y Jean-Pierre Gorin

Estado de sitio, Costa-Gavras (1973)

Uruguay 1970, un funcionario ligado a la CIA perteneciente a una agencia gubernamental estadounidense orientada al entrenamiento de fuerzas policiales extranjeras, Philip Michael Santore (Yves Montand), es secuestrado por la guerrilla urbana. Luego de interrogarlo, se condiciona su libertad ante el gobierno a cambio de la liberación de 150 guerrilleros encarcelados.

La película explora las consecuencias (a menudo brutales) de la lucha entre el gobierno de Uruguay, apoyado por el gobierno de Estados Unidos, y la guerrilla izquierdista Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros, y expone las acciones de la intervención política estadounidense en América Latina, apoyando los golpes de estado y las dictaduras, y su papel central en la violación de los Derechos Humanos.

Cuando decidimos integrar nuestra lista de películas que se incluirían en la filmografía, tuvimos la idea de incluir -aun no sabíamos cual- un ejemplo de película que demostrase el lado contrario que vivía el mundo, no solamente afectado en la década de los 70 por lo que pudiera llamarse -en forma más o menos cuestionable- los movimientos mundiales del 78, sino también por los fenómenos de reacción violenta de los poderes estatales, de dictaduras o de gobiernos en teoría democráticos.

Tal vez no sea tanto el tema de incumbencia de esta filmografía en particular, pero nos pareció necesario mostrar la otra cara de la moneda, y dimos con Gavras, que con Estado de Sitio nos regala uno de las descripciones más soberbias de la represión vivida en Sudamérica -en específico en Uruguay- del movimiento izquierdista de los Tupamaros, que tuvo una intensa fase armada a raíz del momento político del 68.

Aunque en estricto sentido la película no rece sobre Francia, decidimos ubicarla aquí por la tendencia clara del cine francés posterior de recoger evidencias de los sucesos que, en a aquellos años y como a ellos mismos, los terminaron afectando y marcando de forma permanente. Además, Gavras es un director fuertemente comprometido con la corriente de crítica y protesta social de su cine nacional, y su labor en esta película no puede sino confirmarlo. Estado de Sitio representa la apuesta de revisión internacional, con esencia francesa, de un movimiento mundial que primeramente fue francés.

Ficha técnica

Título original: Etat de siege

Año: 1973

Duración: 125 min

País: Francia

Director: Constantin Costa-Gavras

La chinoise, Jean Luc Godard (1967)


Godard y el maoísmo. Estrenada un año antes del mayo del 68, "La Chinoise" relata las inquietudes por cambiar el mundo de un grupo de estudiantes franceses empapados del pensamiento de Mao Tse Tung. París, durante el verano de 1967, cuando pocos intentaban aplicar los principios que rompieron con la burguesía de la URSS y de los partidos comunistas occidentales en el nombre de Mao Tse Tung. Empapados del pensamiento de Mao y de literatura comunista, un grupo de estudiantes franceses se empieza a preguntar por su posición en el mundo y las posibilidades de cambiarlo, aunque eso signifique considerar el terrorismo como una posible vía...

En un ensayo previo al resto de su filmografía relacionada con el 68 -cuando el conato de la revuelta estudiantil aún no era tan evidente ni se podían prever sus resultados-, Jean Luc Godard rodó esta película, mezcla de análisis, ensayo y comedia visual de las ideas, esperanzas y contenciones del director sobre el maoísmo, el comunismo europeo y las transgresiones a las normas sociales que se estaban gestando en la sociedad europea, y específicamente francesa, de finales de los 60.

A pesar de ser esencialmente un texto político e ideológico -que puede resultar muy pasional o muy frío, según se mire- leído en voz alta y narrado en forma de película, Godard tuvo el cuidado, aquí, de plantear un gesto profético, al hacer de un par de estudiantes parisinos -como lo hiciera en la ya mencionada Masculin et Femenin- los protagonistas de su historia, con todas sus ideas acerca de lo que debería ser cambiado en el mundo.

Para enfatizar la metáfora y justificar el título, Godard convierte a sus protagonistas en chinos de facto (por el maoísmo), recluyéndolos en un pequeño apartamento y sometiéndolos a las experimentación de sus propios dichos sobre la sociedad, la burguesía, el capitalismos, las relaciones, el amor, la educación, la prensa, etc.

La película es pertinente para esta filmografía porque resume a la maravilla un cierto estado previo de los intelectuales franceses antes del 68, mostrando que ya algunas ideas que explotaron a partir de Mayo en forma de protestas tenían ya una historia especifica en el pensamiento y reflexiones de muchos europeos y franceses de clase media.

Ficha técnica

Título original: La chinoise

Año: 1967

Duración: 96 min

País: Francia

Director: Jean-Luc Godard

Grands soirs et Petits Matins, William Klein (1968)

Cámara en mano, el director William Klein se lanza a la filmación de una película viva de los sucesos del 68. Sería arriesgado calificar a este filme de documental. En todo caso, su esencia se encuentra más cercana al cinema verite y a los experimentos visuales que Chris Maerker nombraría después como ensayos visuales. No obstante, la materia de esta película está viva, habla, pues, ¿Quién más vivo y más poderoso que los actores del movimiento para interpretar su propio drama?

Una breve justificación: ya sea que se considere o no el punto de vista de la sinopsis ofrecida, creemos firmemente que, tanto en su valor de película como en su valor de documento, el presente filme representaba un material demasiado, en exceso valioso para prescindir de él, no solo por la información que logra aportar en el lugar y tiempo exactos, con los protagonistas directos del movimiento del 68, sino también por la historia que logra contarnos, la historia in situ del movimiento.

Desde la introducción que inicia el filme, se aclara fundamentalmente la naturaleza del mismo: “extractos de una película que debió existir, y que de hecho existió –continúa en una versión ampliada- y cambió el mundo”.

Desde el momento en que la visionamos completa la primera vez, supimos sin duda que Grans Soir et Petits Matins se convertiría en nuestra película de la máquina del tiempo para devolver al espectador al mismísimo momento del Mayo en que todo empezó, con sus protagonistas actuando a ras de calle, con Daniel Cohn Bendit en la Sorbona dando entrevistas, con De Gaulle ofreciendo sus discursos en la radio, con los intelectuales y obreros debatiendo alrededor y dentro de las fábricas.

El filme ofrece una visión, es verdad, partida, pero rica, compleja y directa de las motivaciones más íntimas, del acontecer más cercano posible al movimiento del 68. Ofrece, además, un retrato vivo de sus protagonistas y de sus personajes, lo que posibilita que todas las demás películas sobre el tema sean vistas, a partir de este filme, con una nueva óptica y una idea más clara de que fue exactamente este asunto del 68.

La película nos lleva por todo Paris y los alrededores a través de breves actos, casi siempre coronados por capítulos y diálogos memorables que atrapan el espíritu del 68 mejor que ningún otro rodaje o ficción contemporánea sobre el tema.

Ficha técnica

Título original: Grands soirs et petits matins

Año: 1968

Duración: 98 min

País: Francia

Director: William Klein